La sonrisa cada vez más borrosa y los ojos cada vez más hinchados por la decepción.
¡Él no vendrá!
¿Qué fuiste en su vida? Siempre sí fuiste ese celular que pierde funciones con el paso del tiempo, como siempre lo supusiste.
Al final, ¡no te atrevas a mentir!, siempre inferiste que el fatídico desenlace llegaría más o menos en este tipo de escenario.
En suma, te abandonaron, dejándote los estragos de un futuro a años luz que no llegarán, lo que construiste quedó en ruinas, y una enorme cicatriz pegada a la piel que otra vez, no se quitará.
La oscuridad y el silencio, presente en todos los lugares de los que debes despedirte.
Sé que no irás a ningún sitio, pero él ya no podrá reconocerte tampoco, lo que eras a su lado, quedó destruido... Ojalá te pueda recordar como si el tiempo volviera atrás, deseo que así hubiera ocurrido y no fuera un sentimiento vano.
Yo del futuro, cuando leas esto, te habrán apuñalado, una y otra y otra vez...
Yo del futuro, espero no te detengas, a pesar de todo, sé valiente, te lo advertí.
Querida yo del futuro, no renuncies.
Deja que el amor muera, deja que él se vaya, deja que nunca vuelva. Déjalo ser feliz, y sé feliz tú también, lo mereces.
Este es el año en el que terminas tu relación, es el año en el que regresas a casa, es el año que al parecer más dolor y pérdidas traerá, pero estoy segura que será un buen año.
Finalmente, quiero decirte que no te aferres al pasado, él ya se fue.
¡Él no vendrá!
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